Me pregunto, con todos los respetos, cómo es que se trata con tanta seriedad lo que viene siendo el legado de Camatte, por más vueltas que le den para afinarlo y corregirlo. Son una serie de ideas que no dan más de sí. En todo caso debieran estar hablando de cómo todo eso puede aplicarse y aportar mejores criterios analíticos, organizativos, estratégicos, en la lucha de clases en el marco del capitalismo cibernético. Pero ocurre lo mismo de siempre, siempre aparecen iluminados autocomplacientes deseosos de constituir su propio culto cuasi-religioso y para ello necesitan literatura funcional. Y me parece que el clima de individualismo hedonista y la frustración política maridan bien, haciendo que esta literatura genere interés y una sensación refrescante. Pero su productividad política de clase seguirá siendo nula. Lo que históricamente nació como reacción a una derrota generalizada, difícilmente puede ser semilla de victoria. Da igual si literariamente TC o Endnotes son buenos, arrastran un imaginario fracasado. A veces se cumple con horror aquella sentencia de Marx sobre que la herencia de las generaciones muertas aplasta el cerebro de los vivos.
Me pregunto, con todos los respetos, cómo es que se trata con tanta seriedad lo que viene siendo el legado de Camatte, por más vueltas que le den para afinarlo y corregirlo. Son una serie de ideas que no dan más de sí. En todo caso debieran estar hablando de cómo todo eso puede aplicarse y aportar mejores criterios analíticos, organizativos, estratégicos, en la lucha de clases en el marco del capitalismo cibernético. Pero ocurre lo mismo de siempre, siempre aparecen iluminados autocomplacientes deseosos de constituir su propio culto cuasi-religioso y para ello necesitan literatura funcional. Y me parece que el clima de individualismo hedonista y la frustración política maridan bien, haciendo que esta literatura genere interés y una sensación refrescante. Pero su productividad política de clase seguirá siendo nula. Lo que históricamente nació como reacción a una derrota generalizada, difícilmente puede ser semilla de victoria. Da igual si literariamente TC o Endnotes son buenos, arrastran un imaginario fracasado. A veces se cumple con horror aquella sentencia de Marx sobre que la herencia de las generaciones muertas aplasta el cerebro de los vivos.